La guerra que se paró en Navidad
El día 24 de diciembre de 1914, al caer la noche sobre las trincheras del frente occidental, las luces comenzaron a iluminar el lado alemán, que pronto empezó a entonar sus canciones tradicionales. Franceses y alemanes les siguieron y en ese ambiente festivo, algunos soldados salieron del refugio y se plantaron en medio del campo neutral. Poco a poco, fue una mayoría la que descuidó la defensa y en aquel campo entre las trincheras empezaron a correr los cigarrillos y la bebida. Al día siguiente, británicos y alemanes disputaron un partido de fútbol que ganaron estos últimos por 3 a 2, aunque todos aceptaron el resultado con deportividad y el partido no tuvo especial dureza por ninguna de las partes. Hubo intercambio de recuerdos y de cigarrillos, se hicieron ofrendas comunes por los amigos caídos y poco a poco, los soldados regresaron a sus trincheras y unos días después, hacia el 29 de diciembre – en algunas partes ya comenzaron el día 26 –, reiniciaron las hostilidades.